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Un Trabajo que recorre toda Imbabura los Siete días de la Semana.

 

Las personas beneficiarias son niños, niñas, adolescentes y adultos del Ecuador y de países vecinos como Venezuela y Colombia.

Ibarra.- Tengo 12 cirugías, se puede decir la mitad de mi vida; tengo 25 años y desde los 15 he ayudado a los médicos que son parte de la campaña Rostros Felices de la cual estoy muy agradecido porque cambian radicalmente la vida de las personas que tenemos labio leporino o paladar hendido, nos contó Alexander Estévez.

El joven estudió medicina y es parte de los galenos voluntarios que intervienen en las evaluaciones y cirugías de la cruzada Rostros Felices, “es dar mi granito de arena a las  personas que me colaboraron, además mi gran motivación es ayudar a la sociedad”, dijo.

Mencionó también que el problema de la mayoría de personas que tienen esa clase de malformaciones radica en lo emocional porque sufren acoso y bullying, “me molestaban en la escuela pero yo lo asumí como un motivo de superación, tenemos que demostrar a las personas que somos inteligentes que podemos salir adelante, mientras tengas tu corazón intacto y tu mente sana se puede lograr todo”.

Durante las intervenciones la confianza y buenos ánimos que los médicos daban a los pacientes y sus familiares no lograron quitar los rostros de nerviosismo, así lo evidenció Milena Puchán, madre de Evelin Táques de ocho años que nació con labio leporino, Milena con una ligera sonrisa y  lágrimas en sus ojos explicó que era la tercera intervención quirúrgica a la que se sometía su hija. 

“Es una excelente ayuda para nuestros hijos, sobre todo para las personas que no contamos con el dinero para esta clase de atenciones, no importa las horas que tenemos que viajar, como madres hacemos cualquier sacrificio”, explicó la colombiana Milena mientras abrazaba a su hija que estaba sentada en la cama del Hospital San Vicente de Paúl, esperando su turno para ingresar a quirófano.

La campaña Rostros Felices se desarrolla en Imbabura dos veces al año y tiene por objetivo ayudar a las personas de escasos recursos económicos que tienen labio leporino, paladar hendido y queloides, la coordinación entre la Prefectura de Imbabura, a través del Patronato de Ayuda Social, el Club Rotario y el Ministerio de Salud hacen posible la puesta en marcha de la misma.

 “El objetivo es arrimar el hombro para que se cumpla una meta social y humana por parte de la institución pública y privada, cada intervención tiene un valor de tres mil dólares, es lo que el paciente se ahorra, por lo tanto seguiremos trabajando en esa alianza por el bienestar de nuestra gente”, dijo Pablo Jurado, Prefecto de Imbabura.

El precursor de la fundación y campaña Rostro Felices es el doctor Jorge Palacios, quien desde hace 28 años ayuda a niños y familias de escasos recursos económicos de todo el país  que han nacido con malformaciones en su rostro.

Palacios informó que la mayoría de los casos de labio leporino y paladar hendido provienen de padres agricultores por el mal uso de pesticidas, “nuestra ayuda está dirigida a gente humilde, al necesitado, a la persona que está en desventaja, proveemos la atención médica que se lo merece como ser humano”.

Comentó que de acuerdo a la complejidad del caso, hay personas que necesitan realizarse  varias cirugías, por lo tanto la campaña busca la rehabilitación física y emocional de los pacientes, “lamentablemente el desfigurado es rechazado en la sociedad y nosotros pretendemos contradecir aquello, las personas tienen que comprender que todos tenemos derechos y debemos ser más humanos en cuanto al respeto del paciente víctima de este problema”, finalizó Palacios.

 

En esta segunda fase de la campaña se realizaron 102 evaluaciones y durante dos días se operó a 27 personas entre niños, niñas, adolescentes y adultos.

 

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